Gobierno | Los primeros pobladores de esta región fueron grupo seminómadas de influencia tolteca llamados tecuejes, los cuales se asentaron aproximadamente en el año 600 de Nuestra Era, resistiendo el paso de diferentes culturas, siendo la llegada de los cazcanes de origen náhuatl por el año 1200, la más cruenta por cerca de 300 años, tiempo en que se fundaron las poblaciones de Mexticacán, Ipalco, Acasico, Chimaliquín, Temacapulín, Oztotán, Tepetiltique y Toyahua, entre otras, que encontraron ya establecidas los españoles cuando arribaron por estas tierras. Estos grupos autóctonos se alimentaban de la caza, pesca, recolección y cultivo de vegetales y construían sus viviendas en En diciembre de 1529, Nuño de Guzmán inicia la exploración y conquista de esta zona de Jalisco y pretende llamarle “ A consecuencia de la cruel conquista el aún cacicazgo de Mexticacán se une a la rebelión indígena, principalmente cazcana, dirigida por Guaxicar Cacique de Xuchitepec (hoy Tala y Arenal) y por Francisco Tenamaxtle de Nochistlán. Durante esta guerra, fue muy notoria la derrota infringida a Pedro de Alvarado, quien es herido precisamente en el pueblo de Acasico y en consecuencia muere en Guadalajara. Los caxcanes fueron derrotados por el Virrey Antonio de Mendoza al frente de un numeroso ejercito de tlaxcaltecas, tarascos y españoles en 1541. Los primeros evangelizadores de la región fueron los religiosos de la orden de San Francisco siendo Fray Miguel de Bolonia quien catequizara a los naturales que habían participado en la rebelión de Nochistlán. El Encomendero de Juan de Zubia dura hasta el año de 1570 en que Mexticacán pasa a ser Corregimiento, siendo el primer corregidor Juan Michel. En 1590 paso a ser Alcaldía Mayor hasta el año de 1617, siendo nombrados para el cargo de alcaldes Sancho de Rentería, Diego de Padilla y Ávila, Gaspar de Una vez consumada la independencia pasó a ser cabecera de Partido perteneciente al Departamento de Teocaltiche en el 2do. Cantón con sede en Lagos. El 16 de junio de 1823 se elabora el Plan del Estado Libre de Xalisco, en Mexticacán es Alcalde de Primera Nominación José Agustín Jáuregui. El 23 de mayo de 1824 el Congreso presentó el Plan de división del Territorio del Estado de Jalisco. El Departamento sustituyó el término de Partido y Mexticacán pertenece al Departamento de Teocaltiche, a su vez éste al Cantón de Lagos. Mexticacán se considera Villa por el decreto No. 561 del Congreso del Estado el 19 de abril de 1879. A partir del Constituyente de 1917, Mexticacán forma parte como municipio en la división política del Estado de Jalisco. A principios de ese siglo la vida productiva de los ranchos es un factor determinante en el comercio de la cabecera municipal. La ganadería de la hacienda de Canales, las yuntas de los ranchos de San Pantaleón, Capellanía, San José de los Ojuelos, Loreto, los Ipalcos y el Zapote proveen a Mexticacán de productos agrícolas y pecuarios en abundancia; y a cambio en el pueblo se abastecen de materiales que producen los talleres locales y de las tiendas que se surten de los almacenes de Guadalajara y San Luis Potosí. Las familias rurales crecen y se desgranan; las herencias se distribuyen y se pulverizan los proyectos originales, los grandes ranchos se transforman en pequeñas propiedades; La cuestión política se determina por medio del uso del poder. Termina el movimiento armado para iniciar otro, el clero se siente ofendido por la promulgación de Junto a estos episodios surge en Mexticacán un florecimiento de actividades culturales que le darán un realce regional. Por 1923 es avistado el primer avión por estas tierras y un año después llega el primer carro, un chevrolet que trajo el norteño Porfirio Valdivia; se escuchan los primeros radios y se instala el primer alumbrado público con un generador de petróleo. Durante la década de los treinta existe en Mexticacán el cinematógrafo que le dio fama y abrió caminos; proliferan las sastrerías, las herrerías, los alfareros, las talabarterías, las curtidurías, las panaderías, las fábricas de cerillos, de dulces. Los domingos representaban verdaderos tianguis, que abarcaban las calles de los alrededores del templo y la plaza; venía gente de los municipios vecinos y había tiendas y almacenes bien surtidos. |